Steven Spielberg

"Indiana Jones IV" sería la película más cara de la historia

6-VII-01

Periodicamente llegan noticias o rumores relacionados con una nueva entrega -la cuarta- de la saga de Indiana Jones, cuyas hasta ahora tres películas han sido grandes éxitos comerciales. Aparentemente, la mayor dificultad del proyecto, ya superada, radicaba en reunir a los cuatro principales profesionales implicados: George Lucas como productor, Steven Spielberg como realizador, y Harrison Ford y Sean Connery como protagonistas. Conjuntar sus respectivas agendas de trabajo no es sin embargo el principal problema, sino -según explicaba recientemente el New York Post- encontrar el dinero para pagarles. Sus respectivos altos cachés, unidos a los costes de producción, pondrían a la película en un presupuesto de alrededor de 150 millones de dólares, o sea el más elevado en la historia del cine mundial.

Y es que por sí solo, Harrison Ford ya cobraría 25 millones. En su último trabajo, "K:19", el actor que ha incorporado a "Indy" en tres ocasiones obtuvo un sueldo medio diario de 1.250.000 dólares, todo un record. Dificultad añadida es el factor tiempo. Ford cumplirá el mes próximo (el día 13) 59 años, y resultaría paradójico ver a un arqueólogo saltando y corriendo al borde de la jubilación, por muchos dobles que le pusieran.

¿Estará -por otro lado- la historia a la altura de tan cara secuela? La Paramount ha ido acumulando en los 12 años que nos separan de "Indiana Jones y la última cruzada" una docena de guiones, de los cuales -según fuentes internas citadas por el Post- tres serían utilizables. Sin embargo, vuelve a surgir una complicación: Tanto Spielberg como George Lucas quieren revisarlos y en su caso tener el control para cambiarlos o encargar un nuevo texto. En resumen: que tal vez el proyecto sea tan difícil de llevar a término que la Paramount acabe tirando la toalla.
© Redacción-NOTICINE.com
Woody en concierto

Breves: Julia Roberts, la mejor estrella; Michelle Rodríguez, amante dentro y fuera de los cines; Woody Allen toca la promoción

3-VII-01

- La revista Time ha ido al cine, para nombrar a los mejores en diferentes disciplinas, sin distinción de sexo. Su conclusión es que la mejor estrella norteamericana es Julia Roberts, el mejor intérprete Sean Penn (a quien dedica un articulo laudatorio su amigo Dennis Hopper) y el mejor director el taiwanés Ang Lee, autor de "Tigre y dragón". La revista comenta en el texto que se le dedica que su elección prueba una vez más que el cine americano siempre se ha "nutrido" por el arte de talentos foraneos. Entre otros elegidos de Time en el mundo del espectáculo, figura Chris Rock como mejor comediante, y Jon Stewart como mejor conductor de "talk show".

- La prensa norteamericana comenta estos días una relación sentimental que surgió al parecer durante la filmación de "The fast and the furious". Los protagonistas son la actriz de origen latino Michelle Rodríguez y su compañero de reparto Vin Diesel. Cuenta el New York Daily News que sus apasionadas escenas en la pantalla tenían un fondo real, y que siguen juntos, o al menos así les vieron de acaramelados en Nueva York la semana pasada. Por otra parte, Michelle confesó en el programa de radio de Howard Stern que su musculoso amigo "formará parte de mi vida por largo tiempo". Michelle, de 22 años (11 menos que él), revelada por "Girlfight", protagonizará una nueva adaptación de video-juego a la gran pantalla, "Residente evil".

- Woody Allen sigue mostrando notables cambios de actitud desde que trabaja para el estudio de Spielberg, Geffen y Katzenberg, DreamWorks. Contra su costumbre, ha accedido a hacer una gira promocional de su próximo estreno "The Curse of the Jade Scorpion", pero en lugar de atender a los periodistas, tocará su clarinete. En efecto, el genial actor-director actuará junto al grupo de Dixieland con el que periodicamente toca en el neoyorquino Hotel Carlyle en Seattle (el 1 de agosto), San Francisco (el 3), y Los Angeles (el 6). "The Curse of the Jade Scorpion", que se estrenará en EEUU el 10 de agosto, es un remedo del cine negro de los años 40, y su banda sonora, como es costumbre en el cine de Allen, está llena de buena música de jazz.
© Redacción-NOTICINE.com
Robin Hood

Olivia de Havilland, una dulce luchadora, a los 85 años

1-VII-01

Bajo su aspecto de dulce y sacrificada mujercita, Olivia de Havilland ocultaba una luchadora que hizo mucho en favor de los actores frente a los todopoderosos estudios. Para el público, sin embargo, sigue siendo Melania, la amiga de Scarlett O'Hara o Lady Marian, el amor de Robin Hood. Este domingo 1 de julio, Olivia de Havilland, residente en París, ha cumplido 85 años. Es la única superviviente del estelar reparto de "Lo que el viento se llevó".

De Havilland nació en Tokio (Japón), donde vivían en ese momento sus padres por cuestiones laborales (él era un abogado británico de patentes y ella actriz). A los tres años, tras el divorcio paterno, se trasladó a Los Angeles con su madre y su hermana Joan, un año menor, que luego se convertiría también en actriz bajo el nombre de Joan Fontaine.

Tras graduarse en la escuela superior, prosiguió sus estudios en el Mills College de Oakland, donde fue descubierta por Max Reinhardt, que la vió en una representación de "Sueño de una noche de verano". El se ocupó de que fuese contratada por la Warner para hacer el mismo papel en la versión cinematográfica de la obra. Tenía 19 años.

Ese mismo año, 1935, fue emparejada por primera vez en la pantalla con el actor con quien más veces trabajaría, el australiano Errol Flynn, en "El capitán Blood". Su filmografía en común incluye otras siete películas, entre ellas "Robín de los bosques", "La carga de la brigada ligera" y "Las vidas privadas de Elizabeth y Essex".

Esta última fue producida en 1939, año en el que también hizo la cinta en la que logró uno de sus más emblemáticos papeles, "Lo que el viento se llevó", al lado de Vivian Leigh, Clark Gable y Leslie Howard. Fue nominada al Oscar de reparto, pero se lo llevaría su compañera de elenco Hattie McDaniel, que interpretaba a la criada negra de Escarlata.

En 1941 volvió a ser candidata a la estatuilla por "Si no amaneciera" (esta vez como protagonista), pero de nuevo se le cruzó en el camino alguien próximo, en este caso su hermana Joan Fontaine, que lo ganó por "Sospecha".

Molesta por la etiqueta de empalagosa dulzura que le había puesto la Warner, Olivia reclamó al estudio papeles más dramáticos y dificiles, pero la respuesta de éste fue una suspensión por seis meses. Ella, en lugar de achantarse, denunció ante los tribunales a la Warner y por extensión a todo el "star system" cuasi feudal, con contratos indefinidos en los que los actores apenas podían tener decisión respecto de las cintas que interpretaban. Logró un triunfo histórico. Los grandes estudios debieron suprimir la figura de la suspensión y los contratos tuvieron que adaptarse a un límite máximo de siete años.

Así, ganó su libertad y pudo elegir mejores papeles. Las consecuencias no se hicieron esperar: ganó su primer Oscar en el 46 como la madre soltera de "La ida íntima de Julia Norris". El segundo llegaría tres años después, por "La heredera".

La carrera de Olivia de Havilland prosiguió tanto en el cine como en el teatro y la televisión hasta finales de los 80, aunque su última película hasta la fecha es "El quinto mosquetero" (1979). Madre de dos hijos, vive lejos de Hollywood, en París, a donde se trasladó con su segundo esposo, el editor Pierre Galante. Su experiencia en Francia dió lugar a un libro, "Every Frenchman Has One" (Cada francés tiene una).
© J.A.-NOTICINE.com
Bruce Willis

Breves: Se abre la caja fuerte de "A.I.", Meg Ryan no fue abandonada por Crowe, Bruce Willis perdió a su hermano

29-VI-01

- Este viernes se ha descorrido definitivamente el telón que ocultaba la película más secreta del año: "A.I. Artificial Intelligenci", de Steven Spielberg. El realizador norteamericano utilizó una historia sobre la que estuvo años trabajando su colega y amigo Stanley Kubrick, fallecido antes de poder rodarla. El autor de "La naranja mecánica", "2001, una odisea del espacio" y "Eyes wide shut" fue tan genial como maniático, y se diría que Spielberg quedó impregnado por algunas de sus obsesiones, como el secretismo. Cuando Kubrick murió, ya llevaba meses comunicándose con Steven e intercambiando ideas sobre "A.I.". Una de sus fuentes de contacto era el fax. Spielberg, según se ha sabido ahora, tuvo que instalar un aparato... escondido en un armario del que sólo él tenía la llave y cuyo número únicamente conocía Kubrick. Una de las colaboradoras del rey Midas de Hollywood ha confesado que cuando se rodó la cinta que protagonizan Haley Joel Osment, Jude Law y Frances O'Connor, todos (equipo técnico incluido) fueron obligados a firmar un contrato que les obligaba a no revelar ningún detalle del proyecto. De los actores, sólo Osment, que interpreta a un ultramoderno niño robot con sentimientos, fue el único en recibir el guión completo, y aún así cada página tenía un número para identificar posibles copias. Los demás simplemente obtuvieron las partes del texto donde sus personajes aparecían.

- Hay relaciones perdidas dificiles de superar. Lo normal es que sea por nostalgia ante el amor perdido, pero a Meg Ryan, bastantes meses después de su ruptura con Russell Crowe, lo que le fastidia es que la gente piense que fue ella la abandonada. Al menos así lo declaran en el último número de People "amigos" de la actriz, que insisten en que no, que fue Crowe el rechazado, porque quería un tipo de relación "seria", matrimonio e hijos incluidos, y ella no tenía -después de 10 años de matrimonio con el actor Dennis Quaid- la menor intención de meterse otra vez en un berenjenal parecido.

- Bruce Willis pasa por momentos de dolor y amargura, tras la muerte de su hermano menor, Robert. Este jueves el actor envió a los medios un comunicado en el que confirmaba que su hermano falleció de cáncer de pancreas, a los 42 años, a la par que rogaba "respeto para su intimidad durante este triste periodo en nuestras vidas tras la profunda pérdida en nuestra familia".
© Redacción-NOTICINE.com
Walter Matthau, viejo cómplice

Jack Lemmon: el triunfo de un gran hombre corriente

28-VI-01

Pocos actores han logrado hacerse familiares, en el sentido más propio de la palabra, para el público. Jack Lemmon, fallecido de cáncer a los 76 años en la noche del pasado miércoles, era uno de ellos. A lo largo de más de cuarenta años dedicados al cine, sólo o en compañía de Walter Matthau, Lemmon ha sido capaz de construir un personaje entrañable, el del hombre corriente, con frecuencia tímido, a la vez creible y genial. Disfrazado de mujer, convertido en ejecutivo cascarrabias, como avezado periodista o gendarme parisino, el delgado actor -a quien Billy Wilder sacó su mejor jugo- fue uno de los grandes reyes de la comedia. Sin embargo, tampoco ha esquivado papeles dramáticos, como los de "Días de vino y rosas", "El síndrome de China" y "Missing".

John Uhler Lemmon nació el 8 de febrero de 1925 en Boston y con sólo 8 años, subido al escenario de su colegio, descubrió que quería ser actor. Estudió en Harvard y fue telegrafista durante la II Guerra Mundial. Tras el conflicto, en 1948, empezó a trabajar en teatro, radio y TV, para debutar en la pantalla grande en 1954, de la mano de George Cukor, con "Una rubia fenómeno". Jack contó que el famoso cineasta le dió sus primeros buenos consejos, recomendándole textualmente que "no actuara".

Debió corregir rapidamente su excesiva tendencia teatral al histrionismo, porque logró su primer Oscar con "Escala en Hawai", cuarta película de su naciente carrera. El segundo le llegaría por otro título "segundón", "Salvad al tigre". Sin embargo, ninguna de sus más populares y divertidas interpretaciones, merecieron el premio de la Academia.

Tras "Me enamore de una bruja" (ella era la hermosa Kim Novak), Lemmon rodó la que sería primera obra bajo la dirección de Billy Wilder, esa celebérrima "Con faldas y a lo loco" (1959). Al año siguiente, se vieron nuevamente las caras con la tierna y divertida historia de amor "El apartamento", a la que seguirían "Irma la dulce", "En bandeja de plata", "¿ Qué ocurrió entre mi padre y tu madre ?", "Primera plana" y "Aquí un amigo", que cerró la carrera como director de comedias del también genial Wilder.

Aparte de ese cineasta de origen europeo, Richard Quine fue otro de los que requirieron con más frecuencia de sus servicios. Lo hizo por vez primera incluso antes que Wilder, con "Mi hermana Elena", y ambos trabajaron juntos en otras cinco ocasiones, de las que "Como matar a la propia esposa" fue la más popular. Blake Edwards le dirigió en dos ocasiones: "Días de vino y rosas" y "La carrera del siglo", en la que se reencontró con su colega de "Con faldas y a lo loco", Tony Curtis.

No obstante, su pareja más frecuente y de mejores resultados cómicos siempre será Walter Mathau, quien nos dejó antes, hace casi un año. Aparte de sus citas apadrinadas por Wilder, rodaron entre otras "La extraña pareja", y las más recientes "Dos viejos gruñones", "Discordias a la carta" y "La extraña pareja otra vez".

Realizador de una película, "Kotch" (1970), Jack Lemmon permaneció en activo hasta que ya no pudo luchar contra el cáncer y falleció rodeado por su segunda esposa, Felicia Farr, y sus tres hijos.
© J.A.-NOTICINE.com