Perfil: Michelle Pfeiffer, la inquietud de unos ojos

por © J.A.-NOTICINE.com
En La flor del mal
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Como CatwomanEn La flor del mal13-I-03

A pesar de su frágil aspecto, su delgadez, sus pómulos marcados y la angulosidad de su mandíbula, Michelle Pfeiffer es capaz de atraer tanto a los sentimentales como a los más materialistas aficionados al sexo. Cantando sobre un piano, enfundada en un lascivo disfraz de Catwoman, con un nada sexy delantal manchado de grasa, o espartamente vestida como ama de casa soviética, la actriz norteamericana atrapa al más frío de los espectadores. Una treintena de películas en 22 años de carrera sólo le han traido como renta tres nominaciones al Oscar, pero nadie duda que la dorada estatuilla acabará adornando la chimenea de su casa. No parece que el papel en la cinta que ahora nos llega, "La flor del mal", dentro de un reparto coral y estelar, tengo visos de seducir a la academia.

Pfeiffer, nacida el 29 de abril de 1957 en Santa Ana, condado de Orange (California), debutó en la pantalla grande, tras interpretar pequeños papeles en series televisivas, con "The Hollywood knights" (1980), y rodó otras dos películas juveniles hasta brillar por vez primera dos años después en la secuela "Grease 2". Al año siguiente, ya rompía con su imagen de chica buena interpretando a Elvira, la amante del jefe mafioso Tony Montana, "Scarface", en "El precio del poder". En más de una ocasión ha confesado su inclinación hacia los personajes con cierto toque de perversión, maldad, morbo u otras oscuridades.

Comedias, dramas, films de aventuras o de fantasía, y hasta de terror conviven en el curriculum de la rubia actriz californiana: "Cuando llega la noche", "Lady Halcon", "Las brujas de Eastwick", "Conexión Tequila", "Dulce libertad", "Casada con todos", "Los fabulosos Baker Boys", "Amistades peligrosas", "La casa Rusia", "Batman vuelve", "Por encima de todo", "La edad de la inocencia", "Lobo", "Mentes peligrosas", "Intimo y personal", "Lo que la verdad esconde"...

Fuera de los platós, Michelle asegura ser una persona solitaria y huidiza. Al menos los periodistas confirman este último extremo, ya que esquiva siempre que puede entrevistas y sesiones fotográficas. Su búsqueda de la perfección le impulsa a ver muchas de sus películas "conteniendo la respiración", en busca del más mínimo error, que ella siempre considera garrafal. Incluso se niega a contemplar cualquiera de sus trabajos anterior a "Casada con todos", de Jonathan Demme.

Esposa del productor y escritor David E.Kelly (responsable series como "Picket Fences", "Chicago Hope" y sobre todo "Ally McBeal"), Michelle tiene con él un hijo propio de ocho años, y otra adoptada de 9, y a los 45 años puede permitirse elegir personajes y no pocos lujos, dada su alta cotización salarial.