Matt Damon habla sobre su regreso a la saga "Bourne"

por © Redacción-NOTICINE.com
Matt Damon
Para muchos, Matt Damon es por encima de todo Jason Bourne, ese asesino de los servicios secretos norteamericanos mentalmente alterado que intenta recuperar su memoria, lo que no resulta precisamente bueno para sus antiguos jefes, que le persiguen para acabar con su vida y callarle para siempre. Hace nueve años se despidió del personaje que había interpretado ya en tres ocasiones, y también lo hizo Paul Greengrass, el director que a su lado había revitalizado la franquicia. Luego hubo una cuarta película, "The Bourne Legacy" (2012), que se centró en el agente de la CIA Aaron Cross (Jeremy Renner) y resultó decepcionane, al menos en rendimiento. Ahora, todo vuelve a su lugar con el estreno de "Jason Bourne", que aspira a ser la próxima líder de la taquilla USA con unos 50 millones este fin de semana. Y todo empezó con la crisis griega: "Paul llamó y dijo que la primera escena sería una manifestación contra las medidas de austeridad en Atenas", cuenta Matt Damon.

El actor estadounidense, de 45 años, parecía saturado de su rol más popular, después de un largo rodaje -el de "The Bourne Ultimatum"- en varias partes del mundo, que duró 138 días, y lo mismo le ocurrió al británico Greengrass. Pero el tiempo y el dinero todo lo curan, y ambos están de vuelta, para felicidad de Universal, que con "The Bourne Legacy" invirtió 125 millones de dólares y recaudó algo más de 276 millones, cifras inferiores proporcionalmente a las de la etapa Damon-Greengrass: "El mito de Bourne / La supremacía de Bourne / The Bourne Supremacy", que obtuvo 288 millones de dólares con un presupuesto de 75 millones y "El ultimátum de Bourne", con ingresos de 442 millones de dólares y un costo de 110 millones.

"Cuando estás en producción estás quemando dinero y lo puedes sentir. Lo que los coguionistas Paul (Greengrass) y Chris (Rouse) hicieron esta vez, que es genial, es que se tomaron todo un año y regresaron con 120 páginas que daban ganas de filmar. Sabíamos que una vez que dijéramos que lo íbamos a hacer tendríamos una fecha de estreno fijada, así que queríamos tener todo listo", cuenta Damon en declaraciones a AP.

La nueva "Jason Bourne" está muy pegada a la realidad de un mundo convulso, en el que el exagente estadounidense sigue sigue una presa tan dificil de eliminar como peligrosa. Como siempre, la inteligencia, la habilidad aprendida y el espíritu de supervivencia, son las principales armas de Bourne, quien resulta tan diferente del propio Matt Damon, conocido por su defensa de causas pacifistas y ecologistas. "Las películas son una herramienta para la empatía. No las haría si no creyera en esto. Pero la violencia es parte de la condición humana y a veces terminas interpretando personajes violentos. Jason Bourne es un personaje violento", asegura.

El actor no cree tenerlas todas consigo en este regreso a la franquicia, sobre todo con lo mal que esta temporada le está yendo a las secuelas de Hollywood. "Hay muchas cosas en juego. La película costó mucho (120 millones de dólares antes de publicidad) y si el público no va al cine eso sería algo fuerte, sería malo... Nuestros trabajos están constantemente en riesgo, es una profesión insegura y una industria insegura", cuenta.

La agenda de Matt Damon, tras este nuevo estreno, sigue repleta. El próximo diciembre regresará a los cines con la superproducción del chino Zang Yimou "The Great Wall", para la que tuvo que mudarse a China con su mujer, la argentina Luciana Barroso, y sus tres hijos, donde vivieron seis meses. Ahora filma la comedia dramática "Downsizing", de Alexander Payne, y luego le espera el thriller criminal dirigido por su amigo George Clooney, con un guion de Ethan Coen, "Suburbicon".

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