Andy Serkis pone brillantemente el punto final a la trilogía del "Planeta de los simios"

por © Redacción-NOTICINE.com
Andy Serkis con su equipo de captura de movimiento
Con "La guerra del planeta de los simios / El Planeta de los Simios: La Guerra / War for the Planet of the Apes" se están dando una serie de fenómenos inusuales en la industria de Hollywood. Primero, que su estudio, la Fox, no sólo ha llevado a cabo pases de prensa de la película con más de dos semanas de antelación respecto del estreno -en EEUU y España el 14 de julio y un día antes en Chile (el 27 en México y el 4 de agosto en Argentina)- sino que además no ha impuesto ningún embargo a los críticos para que publiquen a partir de una fecha determinada sus artículos. El segundo, y más importante, que esos comentarios ya publicados son muy elogiosos y coinciden en subrayar la calidad de la trilogía a la que pone punto final, y el tercero, que vuelve a brillar Andy Serkis como el simio digital César / Caesar, y hasta hay quien pido para él un Oscar especial.

Un 95% de las críticas de RottenTomatoes son positivas. Se habla de un final que incluso puede ser el mejor de los tres títulos de este reboot de una franquicia que llegó al cine en 1968. De hecho, si comparamos con las dos previas entregas hay un crescendo: "El origen del planeta de los simios / El planeta de los simios (R)evolución / Rise of the Planet of the Apes" (81% de valoraciones positivas) y "El amanecer del planeta de los simios / El planeta de los simios: Confrontación / Dawn of the Planet of the Apes" (90%).

Matt Reeves es el director de esta tercera entrega, como lo fue de la segunda, pero además se implicó esta vez en el guión junto a Mark Bomback, quien también participó en la segunda.

Por su parte, Andy Serkis repite como protagonista, esta vez acompañado por los humanos  Woody Harrelson y Steve Zahn. El actor británico, todo un especialista en dar vida (nunca mejor dicho) a criaturas digitales, borda su papel de líder de los simios, ya en abierta guerra contra sus parientes lejanos.  
Este lunes, Variety pedía en un artículo que la Academia de Hollywood considerara otorgarle un "Special Achievement Oscar" (Oscar por logros especiales), galardón que sólo se ha dado en contadas ocasiones.

"Ha sido el reto interpretativo más gratificante de toda mi vida. Ser capaz de desempeñar un personaje tan complejo y completo como César desde la infancia hasta el punto más profundo de su vida como líder ha sido increíble", dice Serkis.

En "La guerra del planeta de los simios / El Planeta de los Simios: La Guerra / War for the Planet of the Apes" encontramos a un César que tiene una cuenta personal que saldar, pero sabe que los otros simios aún le ven como su última oportunidad para encontrar una vida segura y libre. Para conseguir estos matices —en la piel de un chimpancé— fue necesario aumentar el concepto completo de la técnica de captura de movimiento (Motion Capture). Serkis se tomó como un desafío personal ser capaz de transmitir una verdad visceral, tal vez incluso "humana", con un personaje que es un misterio y que, a la vez, sufre unos dilemas con los que el público humano se puede sentir muy identificado, independientemente de la forma física de César.

Su primera tarea fue la de mostrar la profunda vulnerabilidad que se esconde tras la fuerte musculatura de primate de César. "A medida que comienza La guerra, la comunidad simia se rompe. César aún intenta mantenerla unida, a la vez que tiene que soportar las pesadas y dolorosas cargas de un líder que lucha por impulsar un pueblo dividido. César siempre ha estado en medio de los dos mundos: humano y simio. No quiere ver la destrucción de ninguna de las dos especies. Pero es un simio y su supervivencia está claramente en juego", comenta.

"Es un camino colosal el que debe recorrer César desde ese momento. Cruza la línea hacia un mundo de venganza de la que parece ser que no puede librarse. Contra todas las células de su cuerpo, cae en un lugar de oscuridad y rabia, un lugar del que teme que no pueda volver a escapar. Después de todo lo que ha visto, se ha vuelto más triste pero también más insensible, hasta casi perder la mejor parte de sí mismo. Hubo un tiempo en el que César era un simio que prefería destruir armas que usarlas. Pero de repente comienza a conciliar la idea de usar cualquier medio necesario para vencer a los humanos, impulsado por su vendetta personal contra el coronel", agrega.

La creciente elocuencia del personaje de César le ha permitido a Serkis crear más y más matices: "En la primera película, hubo un origen del lenguaje y se trató de explorar cómo se desempeñaron los simios al comienzo de su evolución. En la segunda película, comencé a pensar en César más como un humano y él comenzó a utilizar una lingüística más compleja, que le permitía expresarse de manera intelectual. Ahora, César puede hablar con fluidez, lo que cambia su visión de las cosas, cómo piensa de sí mismo y de los demás. Ha sido realmente increíble poder entrar en la mente de un ser que se transforma en cada nivel. En esta nueva película, físicamente, César está mucho más erguido y utiliza mucho más sus manos, por lo que es más como un ser humano en la piel de un simio. Pero a medida que su inteligencia y habilidades crecen, las cosas que siente y recuerda se vuelven más desalentadoras".



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