Crítica: "Geo-Tormenta / Geostorm", tormenta imperfecta

por © EscribiendoCine-NOTICINE.com
"Geo-Tormenta / Geostorm"
Por Alejandro Turdó    

No es de ninguna forma una exageración decir que "Geo-Tormenta / Geostrom" (2017) es una de las comedias del año, créannos. Gerard Butler sigue explotando su costado histriónico de "hombre contra todo" y esta vez le hace frente nada más y nada menos que al apocalípsis climático.

El científico/chanta/rebelde/padre separado Jake Dawson (Gerard Butler) es el responsable de la creación de un elaborado sistema de satelites desarrollados para evitar catástrofes climáticas en cualquier parte del mundo. La colaboración entre cientos de países del globo hizo posible que desde una estación espacial se neutralice cualquier tipo de amenza natural contra la civilización, ya sean tornados, nevadas, tsunamis, olas de calor, etc... Después de que Lawson pierde el control de su creación debido a su conducta indomable –con una escena durante una audiencia que se encarga de poner en diálogos de los personajes TODO lo que el espectador necesita saber- el mega dispositivo funciona bien durante un par de años, pero de repente se suceden fallas ocasionando ataques que inicialmente parecen accidentales o fallos aislados, pero todo indica que alguien está utilizando los satélites para atacar áreas determinadas en lugar de protegerlas. Y cuando las papas queman todos van a pedirle perdón al bueno de Dawson para que intente poner la casa en orden.

Gerard Butler nos entrega una performance a lo Gerard Butler a la enésima potencia como el go-to-guy que primero era una amenaza pero se termina convirtiendo en la única alternativa… y realmente parece divertirse con este cliché de personaje bidimensional que le toca interpretar cada vez más seguido. Jim Sturgess interpreta a Max, el hermano de Lawson con quien viven una eterna competencia fraternal. Andy Garcia se convierte en la nota de color, interpretando a un presidente de los Estados Unidos utópicamente sencillo y con sentido común de apellido Palma.

El debut como director de Dean Devlin cumple con todos los requisitos del cine catástrofe, pero al drama humano, la destrucción desmedida y el sacrificio heróico le agrega una subtrama conspirativa, persecuciones, tiros, chistes con dudoso timming y viajes al espacio como quien va al kiosco y vuelve. Vista con el humor apropiado, podríamos estar hablando tranquilamente de la comedia del año: Un sistema que evita catástrofes climáticas de repente puede ser invertido para realizar lo exactamente opuesto, científicos portando armas en una estación espacial, el presidente de una potencia mundial tirando chistes en medio de una persecución en auto… y por sobre todo titular un film "Geo-tormenta" y pretender que no nos cauce un poquito de gracia.

Los clichés están a la orden del día, desde el padre que tiene que dejar a su hija para ir al espacio pero le promete volver, hasta los hermanos unidos por el desastre, pasando por la moraleja de "si trabajamos juntos podemos", la cuenta regresiva y el protocolo de autodestrucción que busca ponernos al borde de la butaca. Pero lo divertido de todo esto es que el propio film no se toma a si mismo tan en serio y se regodea en este festival de lugares comunes y tropos ampliamente transitados. Pocas veces el entrenimiento banal y formulaico se atrevió a ser tan divertido y autoconsciente al mismo tiempo.

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